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Nosotros

León Taste nace con la intención de hacerle llegar a conocedores y descubridores el sabor insignia de León como nunca antes se ha probado respetando la tradición y el origen.

Somos la primera bocatería del mundo dedicada a la cecina. Como feligreses convencidos de este manjar hemos buscado la manera de hacer de este formato, el bocadillo, un bocado sorprendente y cautivador. ¿El secreto? La elección de la materia prima con la que lo elaboramos.

 

 

Partiendo de la base de un Pan Cristal fino, crujiente y recién tostado, rellenamos con finas lonchas recién cortadas de no cualquier cecina, sino esa tierna, veteada, que se te deshace en la boca y terminamos regando con un chorrito de aceite de oliva virgen.

A la cabeza de este proyecto sincero y ambicioso se encuentra una joven cocinera de profesión, decidida a traspasar fronteras con la cecina por bandera y los mejores productos de León como compañeros de viaje. Como apasionada de la cocina y convencida del alto valor gastronómico de León por su situación geográfica, su historia y su tradición, surgió la idea de empezar a desarrollar un catálogo con todos esos productos de cercanía que iba descubriendo para ponerlos a disposición de todos aquellos amantes del buen comer.

 

 

En León Taste somos buscadores de productos artesanos con alma, esos que elaboran los productores locales y que a menudo se presumen como seña identitaria en los mejores restaurantes de la zona. Los probamos, seleccionamos los que más nos gustan, y los unimos bajo un solo nombre.

Nuestro objetivo final es hacer llegar el sabor, la tradición y el buen gusto a las mesas de nuestros clientes. Llenarlas de esos manjares que ponemos en nuestra propia mesa para nosotros, nuestra familia y amigos. Es la única forma que entendemos de hacer de esta pasión un negocio.

 

 

Invertimos nuestro tiempo en explorar la zona, probar y comparar reconociendo el mérito al artesano que mediante su historia, esfuerzo y kilos de amor empleado, merece. La manera más sincera de agradecer el disfrute incalculable que proporcionan los buenos alimentos y a aquellos que los producen.

Tú eres el último eslabón de la cadena en el que el producto se conjuga. Y tienes una gran responsabilidad, disfrutarlo como se merece dándole tu propia interpretación. Sin límites.